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domingo, 2 de agosto de 2015

Casos de viajes a universos paralelos

El viajero de Taured.

En un día aparentemente normal de 1954, un hombre tomaba un vuelo hacia Tokio, pero después de llegar al Aeropuerto Internacional del Tokio, el viaje “normal” había tomado un rumbo muy extraño.
Cuando entregó su pasaporte para que fuera sellado, el hombre fue inmediatamente interrogado sobre su procedencia. No, no se trataba de un episodio de discriminación: aunque su pasaporte parecía autentico, figuraba un país del que nadie nunca había escuchado hablar llamado “Taured”.
viajero de Taured
El misterioso sujeto afirmaba que su país se situaba entre Francia y España, pero cuando le indicaron que lo señalara en un mapa, apuntó hacia el Principado de Andorra. Insistiendo en que nunca había escuchado hablar de Andorra y que Taured existía hacía 1000 años, el hombre aseguró que estaba en Japón por negocios, algo que venía haciendo en los últimos cinco años. Su pasaporte confirmaba su versión: estaba cubierto de sellos por visitas anteriores (aunque los sellos no eran precisamente los mismos que los japoneses tenían, pero con notables semejanzas). Incluso les mostró una licencia de conducción emitida por el misterioso país y un talón de cheques de un banco desconocido.
Después de un largo interrogatorio y de una profunda confusión de ambas partes, el viajero fue enviado a un hotel en las cercanías hasta que se emitiera una decisión oficial. Allí se quedó acompañado por una guardia de dos oficiales de inmigración que esperaron en el pasillo de la habitación hasta la mañana siguiente. Fue entonces cuando descubrieron que el hombre misterioso había desaparecido sin dejar rastro, siendo que la única salida posible era una ventana sin balcón, en el quinceavo piso… que permanecía cerrada.
El departamento de policía de Tokio realizó una extensa búsqueda, pero se quedaron con las manos vacías. Y quien sabe, en una de esas, en Taured tenían a un loco hablando sobre un tal Principado de Andorra que “no existe”.

Pedro Oliva Ramírez.

civilizacion extraterrestre
Aproximadamente a las 23:00h del día 9 de noviembre de 1986, Pedro Oliva Ramírez afirma que se encontraba en dirección hacia Alcalá de Guadaira desde Sevilla, España. Repentinamente durante su viaje sufrió un susto, pues al hacer una curva, se encontró conduciendo en una autopista de seis carriles. Se encontraba rodeado por estructuras externas en un terreno muy raro. Todo era extremadamente extraño. El hombre sintió una sensación de dolor, mientras un coro de voces sonaba a la distancia. Una voz se destacó entre las demás, indicándole que permaneciera tranquilo: solamente había sido transportado a otra dimensión.
Ramírez afirma haber pasado unos ocho minutos en ese extraño lugar, con automóviles en las pistas laterales cuyos modelos le eran completamente desconocidos. El pobre viajero continuó perdido hasta que encontró una desviación a la izquierda, donde los carteles apuntaban hacía Alcabala, Málaga y Sevilla. Ramírez comenzó a conducir en dirección a Sevilla, pero cuando se detuvo, se quedó absolutamente sorprendido mirando a su casa, en Alcalá de Guadaira. Había llegado a su destino… tomando un atajo entre universos. Cuando rehízo su recorrido no logró localizar la desviación, o señal alguna de la autopista de seis carriles. Ramírez aun busca respuesta a lo ocurrido, sin mucho éxito hasta el momento.

sábado, 26 de octubre de 2013

Nuestro Insólito Universo

Nuestro insólito universo (n.r. Una curiosa historia)

Esto sucedió hace poco y parecería extraído de una de las películas de suspenso de Alfred Hitchcock.

El lugar, carretera de Constanza, en plena Cordillera Central de la Isla de Santo Domingo.

El suceso, lo siguiente: Un hombre estaba parado a la orilla de la carretera en medio de una oscura y tenebrosa noche, en espera de transporte para llegar al poblado de La Palma, distante a unos 2 Kms., en el momento que caía un fuerte aguacero en la zona.

Pasó un tiempo pero nadie se paraba. La lluvia era tan fuerte que apenas se alcanzaba a ver a unos 3 metros de distancia.

De repente vio como un extraño carro se acercaba lentamente y al final se detuvo. El señor, por lo precaria de su situación sin dudarlo, rápidamente se subió al carro y cerró la puerta.

Volteó y se dio cuenta con asombro y horror de que nadie iba manejando el carro. El vehiculo arrancó suavemente. El tipo miró hacia la carretera y vio con terror que adelante había una curva.

Asustado, comenzó a rezar e implorar por su salvación, al advertir su trágico destino.

El tipo no había terminado de salir de su espanto, cuando justo antes de llegar a la curva, entró una mano tenebrosa por la ventana del chofer y movió el volante lentamente pero con firmeza.

Paralizado del terror y sin aliento, cerró sus ojos, se aferró con todas sus fuerzas al asiento, e inmóvil e impotente vio como sucedía lo mismo en cada curva del tenebroso y horrible camino, mientras la tormenta aumentaba su fuerza. El tipo, sacando fuerzas de donde ya no quedaban, se tiró del carro y se fue corriendo hasta el poblado más cercano, deambulando todo empapado, hasta encontrar un colmadón en el que sonaba una bachata de Frank Reyes.

Entró al colmadón y pidió una botella de Brugal y temblando aún, les empezó a contar a los presentes, cinco hombres y una mujer, la horrible experiencia que acababa de presenciar. Se hizo un silencio ante el asombro de todos. El miedo y la zozobra asomaron por todos los rincones del lugar. El tipo apuraba cada trago de ron, logrando beberse ½ botella en apenas 3 minutos.

Al rato todos miran con estupor que se para el carro sin chofer y luego entran al colmado 2 morenos empapados de la lluvia y uno le dice al otro:
-"Mira Juan, allá esta el maricón que se subió al carro cuando lo veníamos empujando".

lunes, 26 de abril de 2010

Hawking dice que los extraterrestres “casi seguramente existen” y pide evitar el contacto con ellos


Esta es la información que ofrece El Mundo de España:

El científico británico y astrofísico, Stephen Hawking, ha afirmado en una serie televisiva para el canal de televisión ‘Discovery Channel’ que los extraterrestres “casi seguramente existen” aunque aconseja que los humanos eviten mantener el contacto con ellos.

El profesor ha asegurado que es “perfectamente racional” asumir vida inteligente en otros lugares, aunque advierte de que los ‘aliens’ posiblemente harán incursión en la Tierra para proveerse de recursos y luego se irán.

“Algunos extraterrestres evolucionados podrían haberse convertido en nómadas y tener intención de colonizar los planetas a los que llegaran”, afirma en la serie ‘En el universo con Stephen Hawking”.

Para él, si los extraterrestres visitaran la Tierra el resultado sería similar a cuando Cristóbal Colón llegó a América, un encuentro en el cual los nativos del continente americano no fueron los más beneficiados.

Así, el profesor piensa que en lugar de tratar de comunicarse activamente con seres alienígenas los humanos deberían hacer todo lo posible por evitar el contacto. A su juicio, las personas sólo tienen que observarse a sí mismas para darse cuenta de cómo un organismo inteligente puede tornarse en algo que no se quisiera conocer.

Comunicación con el espacio

Según explica la BBC, en el pasado se han enviado sondas al espacio con información acerca del planeta Tierra y de los seres humanos. Además, se han lanzado al Universo transmisiones radiales, con la esperanza de que sean captadas por alguna civilización alienígena.

“Para mi cerebro matemático sólo los números me hacen creer que la existencia de los extraterrestres es perfectamente posible. El gran reto es predecir qué forma tendrían los extraterrestre”, asegura el científico británico, aunque supone que, probablemente, la mayor parte de la vida en otros rincones del universo consistirá en simples microbios.

Vía El Mundo.es

sábado, 28 de febrero de 2009

Nuestro Insólito Universo

Hoy en “NUESTRO INSÓLITO UNIVERSO” presentamos un caso de la vida real, esto sucedió hace poco y aunque parece arrancado de las páginas de cualquier historia de Alfred Hitchcock no se sorprendan.
El lugar: Carretera de Caucagua.
Un hombre estaba parado a la orilla de la carretera en medio de una oscura y tenebrosa noche pidiendo cola, a la vez que caía una terrible tormenta. Pasó un tiempo pero nadie se paraba. La tormenta era tan fuerte que apenas si se alcanzaba a ver a unos 3 metros de distancia. De repente vio como un extraño carro se acercaba lentamente y al final se detuvo. El señor, por lo precaria de su situación sin dudarlo y rápidamente, se subió al carro y cerró la puerta. Volteó y se dio cuenta con asombro y horror de que nadie iba manejando el carro!!.
El carro arrancó suavemente. El tipo miró hacia la carretera y vio con terror que adelante había una curva. Asustado, comenzó a rezar e implorar por su salvación, al advertir su trágico destino. El tipo no había terminado de salir de su espanto, cuando justo antes de llegar a la curva, entró una mano tenebrosa por la ventana del chofer y movió el volante lentamente pero con firmeza.
Paralizado del terror y sin aliento, cerró sus ojos, se aferró con todas sus fuerzas al asiento, e inmóvil e impotente vio como sucedía lo mismo en cada curva del tenebroso y horrible camino, mientras la tormenta aumentaba su fuerza.
El tipo, sacando fuerzas de donde ya no quedaban, se bajó del carro y se fue corriendo hasta el pueblo más cercano. Deambulando, todo empapado, se dirigió a una cantina que se percibía a lo lejos. Entró a ella y pidió un whisky doble y temblando aún, les empezó a contar a todos la horrible experiencia que acababa de presenciar. Se hizo un silencio ante el asombro de todos los presentes. El miedo y la zozobra asomaron por todos los rincones del lugar.
Al rato llegaron dos negros todos mojados y jadeantes uno le dijo al otro:- “Mira Juan, allá esta el coño e’ madre que se subió al carro cuando lo veníamos empujando!”.
Escrito y dirigido por Rafael Silva, les Narro: Porfirio Torres...