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jueves, 7 de noviembre de 2013

Conociendonos

La infidelidad de pareja

Escrito por Gastón Maldonado el .
La infidelidad es la manifestación de grandes carencias y de poco amor personal. Son esos aspectos los que nos llevan a buscar sentirnos importantes al conquistar a una persona que nos parezca bonita o al sentirnos “queribles” cuando le gustamos a otra persona.
Cuando caemos en la infidelidad, sabemos que no estamos actuando correctamente, pero la necesidad de sentirnos aceptados nos hace buscar a una tercera persona y sentir satisfacción temporal con ella o él. 
El dolor que produce la infidelidad nos quema el alma. Sentirnos desplazados del lugar que ocupábamos en el corazón de nuestro ser amado nos duele de una manera insoportable.
La infidelidad, muchas veces, comienza en casa, cuando nuestros padres muestran preferencia por un hermano en particular. Ese dolor de sentirnos “no queribles” o “plato de segunda mesa” es la raíz de los celos obsesivos con nuestra pareja o cuando nuestros amigos nos desplazan con una nueva amistad.
Todo esto denota “hambre de importancia”, que posteriormente tratamos de saciar con la infidelidad en cada conquista. Debemos buscar ayuda y superar nuestras carencias afectivas y no quedarnos en el simple juicio moralista, donde se castiga a la mujer y el hombre queda perdonado. 

La manipulación, esa arma temible

Escrito por Gastón Maldonado el .
La manipulación es un ejercicio de poder sobre la persona que no tiene consciencia de que está siendo influenciada para que responda de una manera determinada. A esta técnica acuden las parejas que sienten que no tienen cubiertas sus expectativas, que no se sienten amadas y exclusivas. De esta manera, usan la culpa para hacer sentir mal al otro. 
¿Las técnicas? ¡Muchas! La más usual: "Si tú me quisieras...". Amigos, esta es efectiva, sobre todo cuando el objetivo principal es herir a la otra persona por algún gesto de desamor o falta de atención. Así como hay manipulación, también hay castigo. ¿Uno que funcione? ¡Dejarle de hablar al otro! El manipulador piensa: "Voy a dejar de hablarte y no te me acerques, ¿cómo pretendes que te quiera si me hiciste daño. Esto es para que aprendas". Por supuesto, la actitud va cargada de feas miradas y mucha rabia y rencor
También está la manipulación que se sostiene en algún daño recibido hace muchos años y que se usa para tratar de salirse con la suya siempre: "¿Cómo quieres que confíe en ti si tú me engañaste en el año...". Y así sigue la lista de argumentos que buscan, de mala manera, de una forma insana, de hacer que la otra persona responda de acuerdo a lo que se desea. Esto suele pasar cuando hay signos de desamor o apatía en la relación.

¿Cómo cortar con esto de raíz? No cediendo ante la manipulación.

7 pasos para ser feliz

Escrito por Gastón Maldonado el .
La felicidad es el resultado de los logros que alcanzamos en nuestro día a día como personas y que nos permiten disfrutar del bienestar que se genera al sentirnos valiosos. Para tener acceso a ese gozo natural les recomiendo cumplir siempre con estos siete compromisos personales:
1) Cuando comiences algo, termínalo y cumple con tus promesas. Objetivo: impedir que la informalidad, la pereza y las mentiras se adueñen de nuestra vida.
2) Trata a los demás con amabilidad y cariño, como personas cercanas a ti. Objetivo: las personas que nosotros amamos son aquellas que nos tratan mejor. Entonces tratando bien y con cariño a los demás, viviremos todos los días, dentro del mundo del amar y ser amados. 
3) No hagas suposiciones de nada. Cuando no comprendas algo, desconfíes de alguien o las dudas lleguen a ti, averigua, pregunta, hasta comprobar la verdad. Objetivo: Aprender a vivir en paz, lo cual nunca lograremos cuando juzgamos sin base.
4) Sé siempre puntual, porque la disciplina es la base del éxito. Las personas desorganizadas jamás son puntuales en las citas, ni en el cumplimiento de sus planes de vida. Objetivo: Llevar una vida organizada, ya que esta es la condición principal para alcanzar el éxito personal.
5) Aprende a pedir perdón cuando cometas un error y causes dolor, perdona a las personas que te causen heridas emocionales con alguna de sus acciones. Objetivo: Aprender a vivir. Los errores son parte de la naturaleza y quien no sabe perdonar y pedir perdón, nunca aprenderá a vivir con Dios en su corazón.
6) No robes y no mientas. Objetivo: Vivir de acuerdo a las leyes universales, entre ellas la Ley de Causa y Efecto, que es conocida como el castigo de Dios y nadie puede salvarse de las consecuencias de sus actos. Cuando robas, el valor de lo robado lo perderás más adelante en cualquier cosa. Cada mentira que digas te llevará a creer cada día menos en ti mismo, lo cual asesina la autoconfianza cuando quieras emprender un proyecto importante. 

7) Todas las mañanas, al despertarte, energízate absorbiendo por la glándula pineal, que está situada en la parte superior de la cabeza, la energía universal de Dios. Objetivo: Alimentar nuestra alma todas las mañanas con el pan de todos los días, tal como no los recomendó Jesús. De esta manera nuestras acciones diarias estarán guiadas por el amor de Dios al hacerse su voluntad aquí en la tierra como en el cielo.

Tipos de personas

Escrito por Gastón Maldonado el .
La especie humana reúne tres tipos de seres básicos de seres humanos: físico, emocional y racional. Tenemos que tomar en cuenta estas categorías al momento de escoger pareja porque la diferencia o semejanza con nosotros puede ser determinante para la perdurabilidad de la relación.
El tipo físico: la persona encuentra su satisfacción en los placeres del cuerpo como dormir, comer, tener sexo, beber licor, bailar y hacer cualquier actividad física. Para quien está dentro de esta descripción, la cantidad de encuentros íntimos con su pareja es más importante que el romanticismo y el crecimiento espiritual y personal. No le interesa desarrollar el intelecto y se limita a repetir lo que otros dicen como propio.
El tipo emocional: la persona percibe el mundo a través de sus emociones. Sólo hace las cosas que le gustan y trata únicamente a quien le cae bien, forma lazos de amistad para toda la vida. No necesita pruebas para comprobar lo que cree, lo hace ciegamente y es romántica por excelencia. Esta persona le entrega la vida a quien cree su alma gemela y justifica todas sus acciones cuando no son las correctas, por eso le cuesta dejar relaciones nocivas; se aferra a Dios para que le haga el milagro del cambio. Es fanática de las películas románticas, de humor y terror. Su lema: “El amor lo es todo y lo aguanta todo”.
El tipo racional: esta persona no da un paso sin pensar. La fe no basta, necesita probar todo. Todos los científicos pertenecen a esta clasificación. Su pasión es la lectura y se crea teorías de todo pero estas no trascienden porque su sistema de vida no es compatible con el del buen vivir. Escoge pareja de acuerdo con su belleza física, intelecto, buena educación y posición económica. No disfruta el arte porque necesita hallarle explicación razonable para captar el mensaje del autor.
Te invito a reflexionar lo siguiente: imagina una reunión con estos tres tipos de personas y alguno proponga hablar del amor sin dar explicación de por qué. La persona de tipo físico se imaginará una escena sexual maravillosa, la persona de tipo emocional imaginará una escena muy romántica tipo Romeo y Julieta, y la persona de tipo racional se preguntará por qué quieren hablar de amor, si es amor de pareja o de amor hacia los hijos o hacia el prójimo.
Como esta escena anterior será e matrimonio entre dos personas de tipos distintos y, a la larga, sentirán que se equivocaron de pareja.



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